EL MERCADO Y SU COMPORTAMIENTO
Un mercado es un sistema (a veces también un lugar) donde las
personas negocian e intercambian bienes y servicios. Los mercados se
rigen por unas leyes económicas que, de la misma manera que las leyes de
la física, se pueden estudiar científicamente y pueden ayudar a prever
la evolución y el comportamiento de un mercado, las más importantes y
conocidas son la oferta y la demanda.
comportamiento de la oferta y la demanda en un mercado
La ley de la oferta
es una relación positiva (función de pendiente positiva), entre el
precio de un bien o servicio y la cantidad ofrecida del mismo en el
mercado. Indica que al aumentar el precio de un bien o servicio, los
productores estarán dispuestos a ofrecer más cantidad del mismo. La
curva de oferta de mercado se obtiene sumando todas las cantidades
ofrecidas por todos los productores.
La ley de la demanda y los motivos
Por otro lado, la ley de la demanda
de un bien o servicio es la cantidad del mencionado bien que los
consumidores pueden y están dispuestos a comprar. La curva de demanda
presenta una pendiente negativa, indicando así una relación negativa
entre precio y cantidad. Es decir, cuando se encarece un producto,
disminuye la cantidad que se demanda de éste.
Los motivos de que esto suceda son los siguientes:
- Al aumentar el precio, los consumidores perderán poder adquisitivo y podrán comprar menos cantidad.
- Al aumentar el precio, los consumidores intentarán sustituir ese bien o servicio por otro similar.
La disposición a comprar depende de los siguientes factores:
- La renta del consumidor, que en economía se denota por Y.
- Sus gustos y preferencias, que se denotará por G.
- Los precios de otros bienes relacionados, que se denota mediante P_ot.
- El precio del propio bien o servicio, que es el factor más importante y se denota con la letra P.
Para estudiar la demanda se aplica la cláusula ceteris paribus,
que es una simplificación que consiste en considerar constantes todos
los factores excepto uno. Como la demanda es una función Qd = f(P, G, Y,
P_ot), se considera que P es la única variable y los otros valores se
toman como constantes o parámetros de la función, entonces se usa la
notación Qd = f(P | G, Y, P_ot).
La curva de la demanda del
mercado se obtiene sumando todas las cantidades demandadas por todos los
consumidores del mercado para ese bien o servicio en cuestión.
El equilibrio del mercado
El equilibrio del mercado
se dará cuando la cantidad de un bien o servicio que los consumidores
están dispuestos a comprar, sea la misma que los productores están
dispuestos a ofrecer, para un mismo precio. Este punto se corresponde
con la intersección de las antes mencionadas curvas de oferta y de
demanda. El precio que le corresponde a esta situación se llama precio de equilibrio y la cantidad asociada se llama cantidad de equilibrio.
- Si el precio de mercado (el precio real) es superior al precio de equilibrio, entonces se dice que el mercado tiene un exceso de oferta. Para compensar el desequilibrio el precio tendrá tendencia a bajar, ya que los productores se verán atraídos a producir más cantidad de producto debido a su rentabilidad (precios altos).
- Si por el contrario, el precio es inferior al precio de equilibrio, entonces el mercado está en una situación de exceso de demanda. Para compensar el desequilibrio del mercado, el precio tendrá tendencia a subir, ya que al haber menos cantidad de producto en venta, algunos consumidores estarán dispuestos a pagar más por él y eso provocará la subida de precios.
Como ejemplo, vamos a tomar el mercado inmobiliario español en 2006 y en 2009:
- En el año 2006 los precios de la vivienda subían debido a un importante desequilibrio. El mercado inmobiliario español se encontraba en una situación de exceso de demanda. Es decir, en el mercado había en venta menos pisos de los que se demandaban o, equivalentemente, más compradores que pisos en venta. Por lo que mercado se compensó con subidas en los precios de la vivienda.
- En cambio en el año 2009 la situación pasó a ser justo la contraria. Debido a la crisis financiera, los bancos conceden menos hipotecas y por tanto se reduce drásticamente el número de compradores. En cambio, debido a la poca flexibilidad en la producción de vivienda (los pisos construidos no se pueden reciclar ni tirar), la cantidad de producto en venta no varía. Eso se traduce, en términos de oferta y demanda, a un exceso de oferta que el mercado compensa con una caída del precio.
Como se ha visto con el ejemplo, todos los mercados cumplen la
ley de la oferta y la demanda, incluso los que pudieran parecer más
estables e invariables. Estos desajustes temporales, cuando se dan con
los precios al alza, se denominan burbujas financieras o burbujas económicas.
